Declaración en apoyo a Patricia Troncoso

Por el cumplimiento de las justas demandas de Patricia Troncoso:

Paro Nacional y Movilización

No al terrorismo de Estado localizado

1- Patricia Troncoso, lleva más de 100 días de huelga de hambre. Sus demandas inmediatas son el derecho a la salida los fines de semana para ella, Jaime Marileo y Juan Millalén, a partir de Marzo. Y reivindica demandas democráticas elementales como el fin de la aplicación de la Ley antiterrorista contra las luchas, el fin de la militarización de la zona, y la libertad de los prisioneros políticos.
2- Las respuestas del gobierno, la Concertación y la derecha, según se ha denunciado insistentemente, también por parte de una Comisión observadora de los Organismos de DDDHH y otras organizaciones incluyendo la CUT, y como es de público conocimiento han sido: el estado de sitio de hecho, retenes especiales para la protección de los empresarios forestales y la persecución del pueblo-nación mapuche, allanamientos sin órdenes judiciales, uso de armamento de guerra por Carabineros, libre circulación de comandos parapoliciales. Una violación sistemática de los DDHH. La aplicación del terrorismo de Estado localizada en la zona.

3- Las demandas de Patricia Troncoso son justas, y deben ser satisfechas en forma inmediata.

Para una solución más integral a las demandas del Pueblo- Nación Mapuche, es necesario luchar por el derecho a la autodeterminación.

Una solución íntegra y definitiva, sólo podrá comenzar a alcanzarse con una República de los Trabajadores basada en sus organismos de democracia directa.

4- La brutal respuesta del Estado ha empujado a acciones desesperadas –con métodos de enfrentamiento desigual, y llegando hasta la huelga de hambre, que afecta la propia vida. Lo que se necesita es unir las fuerzas de todos los explotados y oprimidos agrupándolas tras las fuerzas de la clase obrera. Es necesario un paro regional total e indefinido en la IX Región hasta la satisfacción de las demandas de Patricia Troncoso. La CUT local debe convocar a una reunión abierta de los trabajadores, con estudiantes, y el pueblo nación mapuche, para la paralización total de actividades, con movilización, y comisiones de autodefensa ante los ataques del terrorismo de Estado local. Debe ser el primer paso de un Paro Nacional con Movilización convocado por la CUT y un Comité de Huelga abierto a delegados de base de toda la clase obrera.

Por el cumplimiento de las justas demandas de Patricia Troncoso
Paro Nacional y Movilización

No al terrorismo de Estado localizado

Clase contra Clase

28 de enero de 2008

A 89 años del asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht

Por: PTS
Fuente: La Verdad Obrera


El pasado 13 de enero, una multitud de más de 70.000 personas cubrió de claveles rojos la tumba de Rosa Luxemburg en el cementerio de Berlín al cumplirse el 89 aniversario de su cobarde asesinato a manos de los cuerpos especiales del ejército bajo órdenes del gobierno de la Socialdemocracia alemana, tras la derrota del llamado “levantamiento espartaquista”, el último episodio de la revolución alemana de 1918.

El clima de agitación y descontento causado por los padecimientos de la Primera Guerra Mundial había llevado al establecimiento de un gobierno “parlamentario” en reemplazo del Kaiser Guillermo II, encabezado por su primo, el príncipe Max von Baden y con participación del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). Pero las reformas llegaban muy tarde y los desastres militares llevaron a los soldados y obreros a la insurrección.

El 29 de octubre de 1918, los marineros de Kiel se negaron a obedecer las órdenes de sus superiores de enfrentar a la armada británica. A comienzos de noviembre se habían extendido los concejos de obreros y soldados a las principales ciudades de Alemania. Sin embargo, a diferencia de la revolución rusa de octubre de 1917 estos concejos bajo la dirección mayoritaria de la socialdemocracia y del Partido Socialdemócrata Independiente (USPD), no destruyeron el Estado burgués ni expropiaron a los capitalistas. El gobierno socialdemócrata decidió aplastar la revolución en curso y abrir el camino a la normalización burguesa por la vía de las elecciones. Para esto montó una provocación a comienzos de enero de 1919 a la que los obreros de Berlín respondieron con una semana de enfrentamientos, apoyados sólo por el recientemente fundado Partido Comunista Alemán (KPD) y aislados del resto del país. Para el 13 de enero los cuerpos especiales del ejército -Freikorps- ya habían derrotado el levantamiento de Berlín y lanzaron una persecución brutal contra los dirigentes del KPD y activistas obreros encarcelando y asesinando a miles.

El 15 de enero Rosa fue detenida en el Hotel Eden de Berlín y asesinada. Su cadáver fue arrojado a un canal. Poco antes las tropas de asalto habían matado a Karl Liebknecht. El entonces canciller (primer ministro) socialdemócrata Ebert se transformaría un mes después en el primer presidente de la República de Weimar, fundada sobre la sangrienta derrota de la revolución de 1918-19.

Reproducimos a continuación el último artículo de Rosa Luxemburg, escrito el día anterior a su muerte, en el que reflexiona sobre el significado histórico de la derrota del levantamiento de Berlín y su relación con la revolución socialista internacional.


El orden reina en Berlín

Rosa Luxemburg (14 de enero de 1919)

El orden reina en Varsovia”, anunció el ministro Sebastiani a la Cámara de París en 1831 cuando, después de haber lanzado su terrible asalto sobre el barrio de Praga, la soldadesca de Paskievitch había entrado en la capital polaca para dar comienzo a su trabajo de verdugos contra los insurgentes.

“¡El orden reina en Berlín!”, proclama triunfante la prensa burguesa, proclaman Ebert y Noske [1], proclaman los oficiales de las “tropas victoriosas” a las que la chusma pequeñoburguesa de Berlín acoge en las calles agitando sus pañuelos y lanzando sus ¡hurras! La gloria y el honor de las armas alemanas se han salvado ante la historia mundial. Los lamentables vencidos de Flandes y de las Ardenas han restablecido su renombre con una brillante victoria sobre...los 300 “espartaquistas” del Vorwärts. Las gestas del primer y glorioso avance de las tropas alemanas sobre Bélgica, las gestas del general von Emmich, el vencedor de Lieja, palidecen ante las hazañas de Reinhardt y Cía., en las calles de Berlín. Parlamentarios que habían acudido a negociar la rendición del Vorwärts asesinados, destrozados a golpes de culata por la soldadesca gubernamental hasta el punto de que sus cadáveres eran completamente irreconocibles, prisioneros colgados de la pared y asesinados de tal forma que tenían el cráneo roto y la masa cerebral esparcida: ¿quién piensa ya a la vista de estas gloriosas hazañas en las vergonzosas derrotas ante franceses, ingleses y americanos? “Espartaco” [2] se llama el enemigo y Berlín el lugar donde nuestros oficiales entienden que han de vencer. Noske, el “obrero”, se llama el general que sabe organizar victorias allí donde Ludendorff ha fracasado.

¿Cómo no pensar aquí en la borrachera de victoria de la jauría que impuso el “orden” en París, en la bacanal de la burguesía sobre los cadáveres de los luchadores de la Comuna? ¡Esa misma burguesía que acaba de capitular vergonzosamente ante los prusianos y de abandonar la capital del país al enemigo exterior para poner pies en polvorosa como el último de los cobardes! Pero frente a los proletarios de París, hambrientos y mal armados, contra sus mujeres e hijos indefensos, ¡cómo volvía a florecer el coraje viril de los hijitos de la burguesía, de la “juventud dorada”, de los oficiales! ¡Cómo se desató la bravura de esos hijos de Marte humillados poco antes ante el enemigo exterior ahora que se trataba de ser bestialmente crueles con indefensos, con prisioneros, con caídos!

“¡El orden reina en Varsovia!”, “¡El orden reina en París!”, “¡El orden reina en Berlín!”, esto es lo que proclaman los guardianes del “orden” cada medio siglo de un centro a otro de la lucha histórico-mundial. Y esos eufóricos “vencedores” no se percatan de que un “orden” que periódicamente ha de ser mantenido con esas carnicerías sangrientas marcha ineluctablemente hacia su fin. ¿Qué ha sido esta última “Semana de Espartaco” en Berlín, qué ha traído consigo, qué enseñanzas nos aporta? Aun en medio de la lucha, en medio del clamor de victoria de la contrarrevolución han de hacer los proletarios revolucionarios el balance de lo acontecido, han de medir los acontecimientos y sus resultados según la gran medida de la historia. La revolución no tiene tiempo que perder, la revolución sigue avanzando hacia sus grandes metas aun por encima de las tumbas abiertas, por encima de las “victorias” y de las “derrotas”. La primera tarea de los combatientes por el socialismo internacional es seguir con lucidez sus líneas de fuerza, sus caminos. ¿Podía esperarse una victoria definitiva del proletariado revolucionario en el presente enfrentamiento, podía esperarse la caída de los Ebert-Scheidemann y la instauración de la dictadura socialista? Desde luego que no si se toman en consideración la totalidad de los elementos que deciden sobre la cuestión. La herida abierta de la causa revolucionaria en el momento actual, la inmadurez política de la masa de los soldados, que todavía se dejan manipular por sus oficiales con fines antipopulares y contrarrevolucionarios, es ya una prueba de que en el presente choque no era posible esperar una victoria duradera de la revolución. Por otra parte, esta inmadurez del elemento militar no es sino un síntoma de la inmadurez general de la revolución alemana.

El campo, que es de donde procede un gran porcentaje de la masa de soldados, sigue sin estar apenas tocado por la revolución. Berlín sigue estando hasta ahora prácticamente aislado del resto del país. Es cierto que en provincias los centros revolucionarios -Renania, la costa norte, Braunschweig, Sajonia, Württemberg- están con cuerpo y alma al lado de los proletarios de Berlín. Pero lo que sobre todo falta es coordinación en la marcha hacia adelante, la acción común directa que le daría una eficacia incomparablemente superior a la ofensiva y a la rapidez de movilización de la clase obrera berlinesa. Por otra parte, las luchas económicas, la verdadera fuerza volcánica que impulsa hacia adelante la lucha de clases revolucionaria, están todavía -lo que no deja de tener profundas relaciones con las insuficiencias políticas de la revolución apuntadas- en su estadio inicial.

De todo esto se desprende que en este momento era imposible pensar en una victoria duradera y definitiva. ¿Ha sido por ello un “error” la lucha de la última semana? Sí, si se hubiera tratado meramente de una “ofensiva “ intencionada, de lo que se llama un “putsch”. Sin embargo, ¿cuál fue el punto de partida de la última semana de lucha? Al igual que en todos los casos anteriores, al igual que el 6 de diciembre y el 24 de diciembre: ¡una brutal provocación del gobierno! Igual que el baño de sangre a que fueron sometidos manifestantes indefensos de la Chausseestrasse e igual que la carnicería de los marineros, en esta ocasión el asalto a la jefatura de policía de Berlín fue la causa de todos los acontecimientos posteriores. La revolución no opera como le viene en gana, no marcha en campo abierto, según un plan inteligentemente concebido por los “estrategas”. Sus enemigos también tienen la iniciativa, sí, y la emplean por regla general más que la misma revolución. Ante el hecho de la descarada provocación por parte de los Ebert-Scheidemann, la clase obrera revolucionaria se vio obligada a recurrir a las armas. Para la revolución era una cuestión de honor dar inmediatamente la más enérgica respuesta al ataque, so pena de que la contrarrevolución se creciese con su nuevo paso adelante y de que las filas revolucionarias del proletariado y el crédito moral de la revolución alemana en la Internacional sufriesen grandes pérdidas.

Por lo demás, la inmediata resistencia que opusieron las masas berlinesas fue tan espontánea y llena de una energía tan evidente que la victoria moral estuvo desde el primer momento de parte de la “calle”.

Pero hay una ley vital interna de la revolución que dice que nunca hay que pararse, sumirse en la inacción, en la pasividad después de haber dado un primer paso adelante. La mejor defensa es el ataque. Esta regla elemental de toda lucha rige sobre todos los pasos de la revolución. Era evidente -y haberlo comprendido así testimonia el sano instinto, la fuerza interior siempre dispuesta del proletariado berlinés- que no podía darse por satisfecho con reponer a Eichhorn en su puesto. Espontáneamente se lanzó a la ocupación de otros centros de poder de la contrarrevolución: la prensa burguesa, las agencias oficiosas de prensa, el Vorwärts. Todas estas medidas surgieron entre las masas a partir del convencimiento de que la contrarrevolución, por su parte, no se iba a conformar con la derrota sufrida, sino que iba a buscar una prueba de fuerza general.

Aquí también nos encontramos ante una de las grandes leyes históricas de la revolución frente a la que se estrellan todas las habilidades y sabidurías de los pequeños “revolucionarios” al estilo de los del USP, que en cada lucha sólo se afanan en buscar una cosa, pretextos para la retirada. Una vez que el problema fundamental de una revolución ha sido planteado con total claridad -y ese problema es en esta revolución el derrocamiento del gobierno Ebert-Scheidemann, en tanto que primer obstáculo para la victoria del socialismo- entonces ese problema no deja de aparecer una y otra vez en toda su actualidad y con la fatalidad de una ley natural; todo episodio aislado de la lucha hace aparecer el problema con todas sus dimensiones por poco preparada que esté la revolución para darle solución, por poco madura que sea todavía la situación. “¡Abajo Ebert-Scheidemann!”, es la consigna que aparece inevitablemente a cada crisis revolucionaria en tanto que única fórmula que agota todos los conflictos parciales y que, por su lógica interna, se quiera o no, empuja todo episodio de lucha a su más extremas consecuencias.

De esta contradicción entre el carácter extremo de las tareas a realizar y la inmadurez de las condiciones previas para su solución en la fase inicial del desarrollo revolucionario resulta que cada lucha se salda formalmente con una derrota. ¡Pero la revolución es la única forma de “guerra” -también es ésta una ley muy peculiar de ella- en la que la victoria final sólo puede ser preparada a través de una serie de “derrotas”!

¿Qué nos enseña toda la historia de las revoluciones modernas y del socialismo? La primera llamarada de la lucha de clases en Europa, el levantamiento de los tejedores de seda de Lyon en 1831, acabó con una severa derrota. El movimiento cartista en Inglaterra también acabó con una derrota. La insurrección del proletariado de París, en los días de junio de 1848, finalizó con una derrota asoladora. La Comuna de París se cerró con una terrible derrota. Todo el camino que conduce al socialismo -si se consideran las luchas revolucionarias- está sembrado de grandes derrotas.

Y, sin embargo, ¡ese mismo camino conduce, paso a paso, ineluctablemente, a la victoria final! ¡Dónde estaríamos nosotros hoy sin esas “derrotas”, de las que hemos sacado conocimiento, fuerza, idealismo! Hoy, que hemos llegado extraordinariamente cerca de la batalla final de la lucha de clases del proletariado, nos apoyamos directamente en esas derrotas y no podemos renunciar ni a una sola de ellas, todas forman parte de nuestra fuerza y nuestra claridad en cuanto a las metas a alcanzar.

Las luchas revolucionarias son justo lo opuesto a las luchas parlamentarias. En Alemania hemos tenido, a lo largo de cuatro decenios, sonoras “victorias” parlamentarias, íbamos precisamente de victoria en victoria. Y el resultado de todo ello fue, cuando llegó el día de la gran prueba histórica, cuando llegó el 4 de agosto de 1914, una aniquiladora derrota política y moral, un naufragio inaudito, una bancarrota sin precedentes. Las revoluciones, por el contrario, no nos han aportado hasta ahora sino graves derrotas, pero esas derrotas inevitables han ido acumulando una tras otra la necesaria garantía de que alcanzaremos la victoria final en el futuro.

¡Pero con una condición! Es necesario indagar en qué condiciones se han producido en cada caso las derrotas. La derrota, ¿ha sobrevenido porque la energía combativa de las masas se ha estrellado contra las barreras de unas condiciones históricas inmaduras o se ha debido a la tibieza, a la indecisión, a la debilidad interna que ha acabado paralizando la acción revolucionaria?

Ejemplos clásicos de ambas posibilidades son, respectivamente, la revolución de febrero en Francia y la revolución de marzo alemana. La heroica acción del proletariado de París en 1848 ha sido fuente viva de energía de clase para todo el proletariado internacional. Por el contrario las miserias de la revolución de marzo en Alemania han entorpecido la marcha de todo el moderno desarrollo alemán igual que una bola de hierro atada a los pies. Han ejercido su influencia a lo largo de toda la particular historia de la Socialdemocracia oficial alemana llegando incluso a repercutir en los más recientes acontecimientos de la revolución alemana, incluso en la dramática crisis que acabamos de vivir.

¿Qué podemos decir de la derrota sufrida en esta llamada Semana de Espartaco a la luz de las cuestiones históricas aludidas más arriba? ¿Ha sido una derrota causada por el ímpetu de la energía revolucionaria chocando contra la inmadurez de la situación o se ha debido a las debilidades e indecisiones de nuestra acción?

¡Las dos cosas a la vez! El carácter doble de esta crisis, la contradicción entre la intervención ofensiva, llena de fuerza, decidida, de las masa berlinesas y la indecisión, las vacilaciones, la timidez de la dirección ha sido uno de los datos peculiares del más reciente episodio. La dirección ha fracasado. Pero la dirección puede y debe ser creada de nuevo por las masas y a partir de las masas. Las masas son lo decisivo, ellas son la roca sobre la que se basa la victoria final de la revolución. Las masas han estado a la altura, ellas han hecho de esta “derrota” una pieza más de esa serie de derrotas históricas que constituyen el orgullo y la fuerza del socialismo internacional. Y por eso, del tronco de esta “derrota” florecerá la victoria futura.

“¡El orden reina en Berlín!”, ¡esbirros estúpidos! Vuestro orden está edificado sobre arena. La revolución, mañana ya “se elevará de nuevo con estruendo hacia lo alto” y proclamará, para terror vuestro, entre sonido de trompetas: ¡Fui, soy y seré!


Rosa Luxemburg

(Polonia, 1871/Alemania, 1919)

Comenzó su actividad política muy joven en el partido Proletariat, más tarde Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia (SDKPL). Tuvo que abandonar Polonia por la persecución policial. Emigró primero a Zurich, Suiza, y luego a Alemania, donde se unió en 1898 al Partido Socialdemócrata (SPD). Enfrentó en E. Bernstein y su tesis de la evolución pacífica hacia el socialismo con su famoso folleto “¿Reforma o revolución?”. Luego de la revolución rusa de 1905 sostuvo una dura polémica con K.Kaustky sobre el rol de las masas en la revolución y la necesidad de tener una orientación revolucionaria.

En 1914 tras el apoyo del SPD a la Primera Guerra Mundial fundó la Liga Espartaco junto con Karl Liebknecht -el único diputado socialdemócrata que se opuso a los créditos de guerra- Clara Zetkin y Franz Mehring. Al igual que Liebknecht fue encarcelada por su actividad contra la guerra y liberada por la revolución de noviembre de 1918. El 1 de enero de 1919 participó de la fundación del Partido Comunista Alemán (KPD). A pesar de que no consideraba oportuno el levantamiento armado de los obreros de Berlín, el KPD acompañó esa experiencia que terminó ahogada en sangre y le costó la vida a Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht.

Sostuvo una discusión con Lenin con quien mantenía diferencias sobre la política hacia la cuestión nacional y sobre la relación entre el partido revolucionario y la actividad espontánea del movimiento de masas. En 1917 criticó también la política de los bolcheviques hacia la Asamblea Constituyente. Pero contra toda la socialdemocracia y los dirigentes históricos como Kautsky, fue una defensora acérrima de la revolución de octubre y de la dictadura del proletariado.

Años después, muchos escépticos pretendieron usar su nombre para justificar un supuesto “espontaneísmo” en detrimento de la necesidad de un partido revolucionario o para denigrar la revolución rusa. Una escandalosa falsificación de esta revolucionaria que dedicó su vida a la construcción de un partido obrero revolucionario e internacionalista y a la lucha por el socialismo.

Fue además una destacada economista marxista.


[1] Friedrich Ebert, dirigente de la Partido Socialdemócrata alemán, fue nombrado canciller (primer ministro) del gobierno provisional por el príncipe Max von Baden tras la abdicación del Kaiser Guillermo II. Junto con Philipp Scheidemann dirigía la fracción mayoritaria del partido que apoyó hasta el final la participación alemana en la Primera Guerra Mundial. El gobierno provisional estaba integrado exclusivamente por el SPD y el USPD (el Partido Socialdemócrata Independiente, fundado por K. Kautsky en 1917) en un intento por derrotar la revolución que se había desatado tras el fin de la Primera Guerra Mundial en noviembre de 1918. Gustav Noske era otro socialdemócrata que ocupaba el cargo de ministro de defensa y fue quien dirigió la represión de la revolución y el levantamiento de enero de 1919.

[2] La Liga Espartaco fue fundada por Luxemburg y Liebknecht junto a otros dirigentes luego de que el SPD votara en agosto de 1914 los créditos de guerra. Posteriormente fue el ala izquierda del centrista Partido Socialdemócrata Independiente (USPD) fundado por K. Kautsky quien luego de apoyar la participación alemana en la Primera Guerra Mundial pasó a la oposición, al igual que E.Bernstein. Con el ingreso al gobierno socialdemócrata del USPD durante la revolución de 1918 la Liga Espartaco rompe y funda, junto con otros grupos socialistas menores, el Partido Comunista Alemán, el KPD afiliado a la III Internacional, el 1 de enero de 1919.

Reforma previsional llega para cambiar vida de jefas de hogar

Sólo con las pensiones solidarias, iniciativa beneficiará a más de 1,3 millones al 2012

Por José Carlos Prado / La Nación.

Se puede hablar de un antes y un después. Ayer se aprobó uno de los proyectos clave del Gobierno, el cual dará una pensión básica de $60 mil a pagar desde julio y más cobertura a mujeres, jóvenes e independientes.

Tras casi un año de tramitación en el Congreso -incluido el trabajo de la Comisión Marcel, muy al estilo de la Presidenta Michelle Bachelet- ayer la Cámara de Diputados aprobó en forma unánime -por 107 votos a favor-, la totalidad de las modificaciones que el Senado había tramitado días antes al llamado proyecto "estrella" de la actual administración.

Y el apelativo calza perfecto, pues la próxima ley se focaliza en la creación de un sistema con pilar solidario con aportes del Estado. Éste dará una mayor cobertura a las mujeres, los jóvenes y a los trabajadores independientes. Además de mejorar las asignaciones de todos los chilenos, gracias a un incremento en las pensiones básicas.

A quienes actualmente no tienen derecho a pensión, la nueva ley dará una básica mínima de $ 60 mil a partir del 1 de julio de 2008, con un aumento a $ 75 mil a contar del 1 de julio de 2009. En tanto la pensión máxima que recibirá el aporte solidario se aumentó de $ 200 mil a $ 255 mil pesos y se adelantó el tiempo para su aplicación gradual, desde el 2017 al 2012.

Anoche, en cadena nacional, la Presidenta Michelle Bachelet dijo que "esto significa que una pareja de adultos mayores, por ejemplo, podrá tener un ingreso de $ 150 mil, de los $ 45 mil que hoy día reciben quienes tienen pensiones asistenciales. Al comienzo llegarán a las personas de menores ingresos para ir gradualmente incorporando a quienes integran las familias que pertenecen al 60% más pobre. En concreto, durante mi Gobierno beneficiaremos a más de 800 mil personas, cifra que llegará al millón 300 mil al 2012".

Mujeres y jóvenes

La reforma contempla además una bonificación por hijo nacido vivo, que entrega a las mujeres el equivalente a 10% de 18 meses de cotizaciones previsionales, deducidas sobre la base del salario mínimo. Dicho beneficio comienza a regir cuando se promulgue la ley para todas las mujeres que cumplan 65 años de edad. Esto significa que a mediados de año todas las madres recibirán un bono por cada uno de sus hijos, una vez que cumplan la edad antes mencionada. Asimismo, se incrementa el aporte a las cuentas de capitalización, producto de la separación por género del seguro de invalidez y sobrevivencia.

"El nuevo sistema beneficiará especialmente a las mujeres que han enfrentado mayor discriminación y recibido las pensiones más bajas", destacó Bachelet.

Habrá también un subsidio para los jóvenes que trabajen, el cual se hará efectivo con las 24 primeras cotizaciones efectivas, continuas o discontinuas, para quienes tengan entre 18 y 35 años, con ingresos inferiores a 1,5 veces el ingreso mínimo. Tendrá dos aportes: a la contratación, equivalente a 50% de la cotización de un ingreso mínimo, y un aporte directo a la cuenta de capitalización individual por un monto similar. La entrada en vigencia del subsidio a la contratación de trabajadores jóvenes será la fecha en que se cumplan seis meses desde la publicación de la ley. Por otro lado se crea una superintendencia de pensiones, la cual se encargará de la regulación del sistema y de los regímenes solidario, contributivo y voluntario.

No a la banca

Como se esperaba, el ingreso de la banca -a través de una indicación que permitiría la creación de una AFP estatal a través de BancoEstado- fue rechazada tal como ocurrió en el Senado. Sin embargo, el Gobierno, según el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, aseguró que en julio ingresarán un proyecto para crear una filial de BancoEstado, que participe en el sistema. La reforma permite la contratación de entidades para que presten servicios de administración de cuentas, entre otros. "Ahí donde BancoEstado puede estar presente ayudando a la competencia", dijo Velasco.

En esta línea, la Mandataria aseguró que se debe mejorar el lado privado del sistema. "Está bien premiar el esfuerzo y el ahorro individual y lo queremos fortalecer, no cambiar. Sin embargo, a la industria previsional le ha faltado competencia y ello ha significado cobros demasiado altos para los usuarios y ganancias elevadas para los dueños de las AFP. Esta reforma garantiza que las AFP tendrán que competir activamente, todos sabemos que los costos se reducirán para la gente, lo que se traducirá en mejores pensiones", dijo.

"Chilenas y chilenos, por primera vez en nuestra historia tenemos una reforma que beneficia a todos los sectores por igual, porque se preocupa de los pensionados y dueñas de casa", concluyó la Presidenta.

"Sin evaluación de impacto de género no se aprueba nada".

Opera igual que la evaluación de impacto ambiental a la hora de aprobar o desechar proyectos. La herramienta busca reducir la brecha de género.

Izaskun Moyua, directora del Instituto Vasco de la Mujer y el nuevo parámetro para políticas públicas


Por Antonio Valencia / La Nación


La lucha contra la desigualdad entre hombres y mujeres a través de políticas públicas avanza con pasos decisivos en la Comunidad Europea, y particularmente en Euskadi, País Vasco, donde un nuevo concepto, la evaluación de impacto de género cobra cuerpo a la hora de aprobar o rechazar normas, proyectos e incluso leyes para evitar que éstas generen o aumenten los desequilibrios económicos y sociales entre sexos.

"En Euskadi, sin evaluación de impacto de género (EIG) las normas no se aprueban", afirma taxativa Izaskun Moyua, directora del Instituto Vasco de la Mujer, Emakunde, al referirse a una herramienta legal que, en pocas palabras, opera de modo similar a las evaluaciones de impacto medioambiental, económico y social sobre las comunidades y su entorno que se utilizan en Chile y otros países.

"Dado el avance a nivel gubernamental en el proceso de transversalización de género estamos en condiciones de hacer las normas y las leyes con EIG, pero además con medidas correctoras para disminuir la brecha de desigualdad. No pasa una norma si no cumple esta característica y Emakunde se encarga de hacer esos informes. Eso ha sido un logro muy importante", acota Moyua, aludiendo a la ley que rige desde 2005 y que tiene su origen en la Conferencia Mundial de Pekín 1995 y el Tratado de Ámsterdam de 1997. El instituto vasco y Sernam acaban de suscribir un convenio de ayuda y cooperación.

¿Cómo opera en la práctica la evaluación de impacto de género? Moyua ejemplifica: "Si se va a hacer una ley o un programa de empleo es necesario establecer a quién va destinada esa ayuda, además de establecer qué es lo que se quiere corregir y el objetivo de igualdad entre mujeres y hombres tiene que estar especificado, presupuestado y medido claramente. Es decir, a cuántos hombres impacta, a cuántas mujeres", explica.

Pero no es todo. "Si va a haber un plan sobre trabajo de soldadura dirigido a 800 hombres, porque las mujeres no trabajan ahí, ese mismo plan debe establecer medidas correctoras para, además de favorecer a ese grupo de hombres, hacer una acción específica de discriminación positiva para que las mujeres puedan prepararse en este tipo de trabajos que, en definitiva, son los que tienen salida laboral, y para eso además se debe hacer un programa de sensibilización para que las mujeres se inscriban en un programa especial de formación para ser soldadoras", concluye la directora de Emakunde.

La situación de las mujeres el 2007, otro año en que Bachelet posa de "amiga del pueblo" y demuestra gobernar para los empresarios.

Editorial
El año 2007, las cosas no cambiaron mucho para las mujeres ni para los oprimidos y trabajadores. La presidenta Bachelet, su gobierno y la derecha, incluso han podido cerrar los procesos como la lucha secundaria del 2006 con un desvío y con acuerdos en que se avala el lucro de la educación, o la huelga de Codelco de los trabajadores contratistas del pasado año, que concluyó con una discusión en el Parlamento y la mesa de Equidad, donde la Concertación y la derecha terminaron resolviendo a favor de los empresarios las demandas de los trabajadores y derivando la discusión acerca de la ley de Subcontratación al sistema judicial, mientras se resuelve sobre las posturas de Codelco de internalizar a 1000 trabajadores o la de la CTC, de internalizar 5000 (Coordinadora de trabajadores Contratistas). Sin embargo los trabajadores contratistas lograron instalar, aunque en discusiones en las alturas, nacionalmente el problema del salario y la situación de vida de los trabajadores que denominamos la emergencia de una Cuestión Obrera, presente hoy en toda discusión a nivel nacional. Además de esto, la situación nacional se caracteriza por el desgaste de los partidos patronales y de la Concertación, no sólo de roces en las alturas de los partidos, sino que también las crisis políticas como la de la DC, lo que empieza a cambiar el escenario y la forma de hacer política que tienen los partidos del régimen, para seguir posando de "amigos del pueblo". Otros hechos que marcaron el año, es que fueron asesinados dos luchadores por sus derechos, Rodrigo Cisternas, trabajador forestal que luchaba por el aumento del miserable salario de 40.000 pesos, el cual fue asesinado en medio de una balacera en que Carabineros arremetió contra los trabajadores, y aunque la huelga fue triunfante, quedó impune el culpable, pues no se presentó culpables en el informe de la investigación. Ahora último, fue asesinado el estudiante universitario mapuche Matías Catrileo, también por manos de Carabineros, durante la lucha de los mapuches en una toma de terreno y como es de esperar, el gobierno dejará impune al culpable como ya se hizo con el asesino de Alex Lemun.
El movimiento de mujeres por su parte está generalmente desactivado. Aun persiste una confianza en el gobierno de Bachelet, ya que prometió que por ser mujer gobernaría para los oprimidos y mujeres, sin embargo, hemos visto en varias ocasiones, como en los hechos ya nombrados, que se demuestra lo que desde un principio hemos dicho en nuestras páginas, que gobernaría para los empresarios. Se ha demostrado ya con el acuerdo del lucro de la educación que mantiene los pilares de la LOCE, es decir, la educación de mercado heredada de la dictadura o con el abuso del Transantiago. El Consejo de Equidad también se montó sobre las demandas de los trabajadores, anteponiéndose la Iglesia, al llamar a un pacto social para prevenir que los trabajadores tomen sus demandas en sus manos, llevando la discusión al Parlamento preventivamente, allanando el camino para cerrar los procesos huelguísticos, y poder luego, pasar las políticas de precarización con leves reformas con las que no queda nadie conforme.
El gobierno se encargó de tomar la iniciativa respecto al problema del femicidio. Ante los dramáticos casos de mujeres asesinadas impunemente, no podía hacer vista gorda, por lo que tuvo que dar cuenta de la muerte de 62 mujeres asesinadas por sus parejas este 2007, por el hecho de ser mujeres. Cifra que no difiere mucho del año 2006 en que fueron asesinadas 70 mujeres. Es así como el Sernam, continuando la política del 2006, se puso a la cabeza de algunas consignas como "No más violencia contra la mujer" y tomó medidas como la creación de casas de acogida (levantada primero por organizaciones feministas), la tipificación de femicidio como figura legal, frente al funcionamiento de los tribunales de familia, entre otras reformas a las que se les dio urgencia en el Parlamento. Se le ha dado mayor énfasis al problema de la violencia contra la mujer, pero ya lo venían denunciando los grupos feministas. Sin embargo, este problema es inherente a la sociedad de clases, basada en la explotación de miles de trabajadores, la opresión de mujeres, la discriminación de mapuches e inmigrantes. Es por eso, que la solución no se trata de un simple cambio cultural como lo quieren pensar algunos, sino que además, de cuestionar y acabar con las raíces del sistema capitalista. Si bien la situación de la mujer ha cambiado a su favor, no podemos creer que sólo con cambios culturales se pueda acabar hasta el final con la violencia, la discriminación y el abuso contra la mujer. Porque ese cambio cultural, debe ir de la mano de un cuestionamiento de fondo del sistema capitalista y esta democracia para ricos, y debe ser un cambio realizado por las mujeres trabajadoras y pobres, cuestionando y enfrentando a la Concertación, a la derecha y la iglesia, para conquistar reformas que permitan avanzar en nuestras demandas y derechos.
Un estudio presentado por ComunidadMujer, Datavoz y la OIT, deja ver que por ejemplo en Santiago, las trabajadoras que tiene contrato laboral son el 64% del total de mujeres que trabajan, mientras los trabajadores contratados son el 80%. A la vez, el 72% de los trabajadores cotiza, mientras sólo el 55% de las trabajadoras lo hace. Esto muestra en cifras, la desigualdad de género que existe entre trabajadores y trabajadoras en términos laborales, pero para luchar por nuestros derechos y terminar con esta situación, debemos aliarnos con nuestros compañeros de clase. Aunque sea verdad lo que la misma presidenta de ComunidadMujer, Esperanza Cueto dice, al plantear que "los datos que hoy hemos entregado confirman la gran desigualdad de estas mujeres en relación a los hombres y, también, con las mujeres de mayores ingresos", sin embargo, ella propone que pongamos confianza en el Consejo de Equidad, donde sólo hay políticos patronales que deciden a favor de los empresarios, dando concesiones que prevengan que tomemos las luchas por nuestras manos.
Las mujeres pobres y trabajadoras sabemos que la situación de vida de las empresarias, adineradas e incluso profesionales es muy distinta a la que vivimos diariamente. Los sueldos de hambre para sostener una familia, el trabajo precario, la sobrecarga laboral en la casa y el trabajo, la brecha salarial, que llega al 30% respecto del salario de los trabajadores o incluso más. A esto se le suman los problemas que vivimos de doble jornada y las tareas que cargamos por el hecho de ser mujeres, como el trabajo doméstico y las miserias de la sociedad que se viven en los hogares, como el constante peligro de ser agredidas y abusadas. Esta situación como trabajadoras y pobres, no la viven las mujeres adineradas y de posición social privilegiada, a las que representa Bachelet y las mujeres políticas del Parlamento como las de la derecha UDI y RN, porque ellas están para gobernar y legislar a favor de los empresarios, no defienden nuestros derechos de mujeres ni de trabajadoras y posan de "amigas del pueblo" frente al pueblo pobre y trabajador, para poder seguir gobernando a favor de ellos. El problema del aborto es categórico, la derecha y la Iglesia han salido a defender supuestamente la vida, posicionándose no sólo contra el aborto, sino contra la "pastilla del día después" e incluso contra los métodos anticonceptivos usados por años por las mujeres pobres y trabajadoras, que no tienen una mejor opción, como el dispositivo intrauterino T. La Concertación por su parte, posa de izquierda, planteando la "pastilla del día después" como una política progresista, cuando no se encuentra prácticamente en ninguna farmacia y no evita los abortos y embarazos no deseados.
Mientras el aborto es ilegal, miles de abortos se producen al año, unos 160 mil, y esto ocurre porque no hay métodos anticonceptivos de calidad y gratuitos ni educación para las mujeres, mientras hay una serie de razones para no querer o no poder tener un hijo. Pero las mujeres pobres y trabajadoras, que no pueden pagar un aborto seguro como si pueden hacerlo las hijas de empresarios y las adineradas, porque no tienen como éstas últimas los medios económicos para hacerlo, tienen que recurrir a métodos clandestinos para abortar, de muy mala calidad y peligrosos, que deja horribles secuelas, mientras además, otras incluso son condenadas judicialmente o mueren por la infección. Frente a esto, la medida de la Concertación no soluciona la difícil situación de las mujeres que no pueden acceder a un sistema de calidad que les permita optar a anticonceptivos o el derecho a abortar con seguridad. Pues lo que hay es sólo la ilegalidad que privilegia a las que tienen el dinero para pagar estos derechos y terminan la Iglesia y los políticos patronales de la Concertación y la derecha, decidiendo sobre nuestros cuerpos y destinos, mientras quieren hacernos creer que defienden la vida.
En temas valóricos, hay un retroceso, apoyado en la coyuntura reaccionaria, lo cual ha sido aprovechado por la Iglesia y la derecha para hacer campañas contra el aborto. Hace unos meses, se realizó el Concierto contra el Aborto, organizado por "Mirada más Humana", dirigida por la UDI. Es así como unas 3000 personas asistieron a este concierto, en el que para sorpresa de muchos, tocaron bandas como "Inti- Illimani", que se supone que son de izquierda, grupo que después sin asco confirmó su postura anti aborto, una postura conservadora y machista. La Concertación no se opuso y es clara su oposición al aborto, pues ya lo ha dicho antes Bachelet, que las medidas de su gobierno no son abortivas, y sólo sirven para prevenir embarazos sin llegar a los abortos, pero estamos seguros que ni eso se ha logrado.
La marcha contra el femicidio fue como nunca, muy masiva. Marcharon cerca de 3000 a 5000 personas según informó la prensa. Pero aunque esto es positivo, si nos fijamos en la política con que las organizaciones convocaron, nos damos cuenta que el tono no es más que de confianza en Bachelet y por si fuera poco, tuvo rasgos pacifistas, como el hecho de cnvocar a asistir de blanco e incluso aliándose con sectores de la Iglesia. En la Red Chilena Contra la Violencia Doméstica y Sexual, parece caber todo el que se niegue o tenga un discurso contra la violencia, sin distinción de clase, y ni siquiera se discrimina entre organizaciones feministas y conservadoras. En la marcha podíamos ver monjas marchando junto a las feministas, cuando la iglesia es la principal institución patronal que defiende la moral machista, conservadora y el lugar subordinado de la mujer, que está contra el aborto y discrimina a las minorías sexuales. La misma que defiende el modelo neoliberal y capitalista, llamando a un pacto social, a reconciliar lo irreconciliable, los intereses de los trabajadores con los de los empresarios. Entonces cabe preguntarse con qué política actúan las organizaciones políticas feministas que convocan, entre ellas, Memoria Feminista y Feministas Autónomas, ya que la consigna de "¡Ni una mujer menos, ni una muerte más!" o "el machismo mata", no cuestiona nada más que el hecho de que exista violencia contra las mujeres y femicidio, denunciando el problema, pero sin dar una explicación de fondo y dotar de una estrategia que permita enfrentarlo hasta el final. Hay una política de confianza de estas organizaciones, en que sea el gobierno de Bachelet y sus instituciones los que den solución.
Desde clase contra clase y las feministas marxistas, creemos que no podemos acabar con la violencia contra las mujeres y el femicidio si no nos autoorganizamos con una política clasista, sin aliarnos ni confiar en sectores reaccionarios o progresistas de la Concertación y la derecha o cualquier partido patronal, porque defienden este sistema de explotación, miseria y opresión sobre el pueblo pobre y trabajador. Las mujeres estudiantes, mapuches y trabajadoras, debemos levantar una política que enfrente al gobierno, para exigir con movilización, junto a nuestros aliados de la clase trabajadora, reformas discutidas y elaboradas por nosotras mismas, que cuestionen de fondo la sociedad capitalista democrática para ricos, entendiendo que nuestra lucha no termina ahí, porque las raíces de la opresión de la mujer están en directa relación con este sistema que explota y oprime a millones en el mundo.
Las mujeres debemos confiar en nuestras propias fuerzas para cambiar nuestra situación, porque no se trata de apreciaciones subjetivas de la vida de cada una, sino que de situaciones que se repiten en lo fundamental para todas las mujeres y con mayor dureza al interior del pueblo pobre y trabajador. Es necesario que las mujeres luchemos por el derecho a anticonceptivos y aborto: gratuitos, libres y de calidad; posnatal y derechos para las mujeres madres; jardines infantiles gratuitos y de ingreso irrestricto, en los lugares de trabajo y estudio; contra la brecha salarial de 30%, por un salario movible igual a la canasta familiar, de $360.000, por igual trabajo, igual salarios y derechos. Hacemos un llamado a que en los sindicatos, organizaciones de trabajadores y organizaciones de estudiantes, se discutan estos problemas que aquejan a las mujeres, fortaleciendo la lucha de la mujer pobre y trabajadora para que comience a luchar por sus derechos. Este es el feminismo clasista, marxista y militante que levantamos desde clase contra clase y las feministas marxistas.

Porque el genero nos une, pero la clase nos divide:

¡A igual trabajo, iguales salarios y derechos!

¡Por el derecho a anticonceptivos y aborto: libres, gratuitos y de calidad!

¡Por jardines infantiles gratuitos!

¡Basta de violencia contra la mujer!

¡Basta de trabajo precario. No a la subcontratación. Trabajo estable para todos!

¡Por un salario mínimo movible de $360.000!