Pan y Rosas ante el debate del aborto terapéutico...

Las compañeras de Pan y Rosas – Teresa Flores junto a Clase contra Clase, nos hicimos presentes este domingo 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, con una columna vistosa, con mucha energía y levantando la política de enfrentar la crisis que vienen descargando los patrones sobre las trabajadoras y trabajadores. Con más de 100 compañeras y compañeros, entre cantos y gritos, nos presentamos por primera vez un 8 de marzo, dando cuenta de la realidad de las mujeres trabajadoras y levantando un plan de lucha por el paro nacional contra los despidos y la precariedad laboral, que la crisis la paguen los patrones grandes, medianos y chicos, por la organización de las mujeres trabajadoras en comités de mujeres, para dar una respuesta contundente ante la realidad y comenzar a luchar por todas nuestras demandas.
Que vengamos levantando una agrupación de mujeres como Pan y Rosas – Teresa Flores es una gran conquista para Clase contra Clase, y como agrupación internacional junto a los compañeros del PTS y Pan y Rosas de Argentina, un gran paso en ir forjando la agrupación de las mujeres para luchar por nuestros derechos independiente de la patronal, los partidos patronales y el gobierno.
En el acto convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), dirigida por partidos como el PS y el PC, se nos negó el derecho a tener un lugar para hablar en el escenario, y la Coordinadora del 8 de Marzo, integrada por organizaciones de mujeres nos lo impidieron aludiendo a la organización del acto. Creemos que se corresponde con la confianza que vienen teniendo en el gobierno de la Concertación y dejar pasar de conjunto estas direcciones los despidos y atauqes patronales, y que se refleja en convocar junto a las mujeres de partidos patronales como del Partido Socialista y la Democracia Cristiana. Ante esto denunciamos el hecho y decimos que desde Pan y Rosas decimos que damos el inicio a nuestra actuación y lucha, que seguirá siendo por los derechos de las mujeres trabajadoras y nuestra liberación, dando una lucha clasista, anticapitalista y revolucionaria independiente de la patronal y el gobierno.
8 de marzo: ¡Luchemos por los derechos de las mujeres trabajadoras!En nuestro país las cosas van de mal en peor para las mujeres trabajadoras y de los sectores populares. Ya han transcurrido varios años del gobierno de Bachelet, sobre el cual orbitaba muchas mujeres depositar su confianza y expectativas, pero sólo hemos recibido de su mano los golpes que la patronal ha dejado caer sobre el conjunto de la clase trabajadora y el pueblo pobre, los que hoy estamos pagando los costos de una crisis que ellos mismos generaron; con más de 150.000 despidos, flexibilización y rebajas en nuestros sueldos, dificultades para parar la olla, con alzas en los aranceles en nuestras universidades y en las de nuestros hijos, miserias que aumentarán a medida que la crisis avance este año sobre nuestras condiciones de vida.
No olvidemos tampoco la complicidad de la Concertación con la derecha, quienes en abril del año pasado atacaron nuevamente a las mujeres trabajadoras y pobres, quitándonos el derecho a la anticoncepción de emergencia, la Píldora del Día Después. Por otra parte, el Sernam que durante todo el año guarda silencio frente a todos los problemas concretos de las mujeres, hoy en los albores del ciclo electoral se acuerda del problema del femicidio y culpa a la Justicia, cuando lo único que a medias llevaron adelante fue una campaña que no resolvió en nada la situación de las cincuenta o sesenta mujeres que en promedio mueren en manos de sus brutales parejas. Las mujeres seguimos ganando menos que los hombres por el mismo trabajo, nos siguen despidiendo por estar embarazadas, discriminando si somos lesbianas y encarcelándonos si no teníamos otra opción que abortar de manera clandestina.
Así, ser mujer en el capitalismo implica por sí sola una condición de oprobio, ser mujer y trabajadora implica que sobre nuestros hombros pesan doble y triplemente las miserias exclusivas de una sociedad signada por la explotación, porque no sólo la patronal lucra con nuestra fuerza de trabajo asalariada, sino que se ahorran millonadas con el trabajo que gratuitamente ejercemos en nuestros hogares, todo gracias a los mitos milenarios sostenidos por la iglesia, ambos: patrones y curas se dan la mano diligentemente para mantener las cosas en su sitio y a nosotras crucificadas en el paredón de las miserias; así, en el mundo la pobreza adquiere rostro de mujer, la esclavitud se renueva con la trata de blancas, somos a nivel mundial trofeos de guerra de tropas imperialistas, cada 5 segundos una mujer en el mundo es golpeada y día a día 500 mujeres mueren por abortos clandestinos a nivel planetario. Sufrimos así la opresión por ser mujeres y la explotación de ser trabajadoras.
Frente a esto, la crisis viene a empeorar aun más nuestras condiciones de vida, nuestra condición de oprimidas le es útil a la patronal para proteger sus privilegios a costa de descargar su mayor peso sobre nuestras espaldas, porque si nos precarizan quedará invisibilizado en las retinas de las mayorías: a nadie le importará que trabajemos por sueldos mucho menores porque es “natural”, a nadie interesará que nos desvivamos para “parar una olla” (que cada día es más escuálida) porque es “natural”, a nadie importará que trabajemos 24 horas diarias entre trabajo asalariado y trabajo gratuito doméstico, porque es “natural”. Nosotras decimos que no es natural, que es conveniente para los ricos y dueños de este país y que, por lo tanto, es necesario dar una respuesta de conjunto de la clase trabajadora frente a los ataques, de manera de responder con un solo golpe a la patronal.
Este 8 de marzo se hace presente la CUT, principal órgano con el que cuenta la clase trabajadora para unificarse, sin embargo, vemos que hoy, a pesar del descontento general, tiene más peso la pasividad que el intento de unificación y de dar respuesta. Entonces nos preguntamos ¿no será, acaso, esta situación, el resultado de la continuación de las políticas que han estado llevando adelante las direcciones oficiales de la CUT, como dejar pasar más de 150.000 despidos y sólo llamar a una tibia jornada para defender el trabajo en marzo o abril? ¿Estaríamos, la clase trabajadora y las mujeres trabajadoras, igualmente de desmovilizadas y pasivas si pudiésemos superar a las direcciones que hoy (PC, PS) aliadas dirigen la CUT conteniendo nuestras fuerzas?
Por otra parte, el PC que codirige la CUT, más otras organizaciones políticas, convocan junto a las mujeres de la DC y del PS a marchar juntos este día: dos partidos patronales que son responsables junto a la derecha de los despidos y de la precariedad. ¿Podrán las trabajadoras y trabajadores, de la mano de estos políticos patronales, alcanzar sus reivindicaciones, como detener la cesantía? ¡No! Al contrario, no hay que depositar ninguna confianza en los políticos de los partidos patronales, que representan los intereses de los empresarios, y no los de las trabajadoras y trabajadores.
Tampoco estas direcciones de la CUT han preparado con suficiente tiempo la marcha, lo que revela una continuidad de su pasividad ante los despidos: ya han dejado correr más de 150.000. En política nada es casual, así como no es casual que el PC cada vez se acerque más a la Concertación con un pacto por omisión cuyo correlato práctico tal vez sea el querer “mantener las aguas quietas” en tiempos de crisis en los que se avecina un torbellino. Nosotras dejamos abierta la interrogante para el resto de trabajadoras, trabajadores, y mujeres que hoy se hacen presente de manera honesta y comprometida, pero nos aventuramos a tomar una posición y denunciar a estas direcciones que hoy nos contienen y que no han sabido dar ninguna respuesta real frente a los despidos y a nuestros problemas específicos como trabajadoras.
Por su lado el SINTRAC y diversos grupos como el MPMR convocan a una marcha paralela, sin proponerse actuar como alternativa a las direcciones conciliadoras de la CUT, del diálogo social, porque también han dejado pasar los despidos como en Costanera Center, no dicen nada alternativo sobre como enfrentar este ataque a las mujeres trabajadoras como la flexibilización, contribuyendo a dividir un 8 de marzo en dos variantes que no pueden dar una respuesta a las miles de mujeres que hoy vivimos las crisis, donde además, su convocatoria no representa ninguna política alternativa a la crisis capitalista en curso.
Desde Pan y Rosas Teresa Flores creemos que este día no debe ser un mero “saludo a la bandera” de la izquierda o un día más de la necesaria denuncia de las infamias de una sociedad capitalista y patriarcal, creemos que debe ser un día de lucha, no esperaremos que el gobierno de turno nos de soluciones que serán migajas o medidas parche. Creemos que es primordial plantearse cuales serán las perspectivas de una lucha que involucra al 40% de la clase trabajadora, en este período de crisis capitalista en el que seremos doblemente golpeadas, en un año en el que ocuparemos 8 de cada diez de los trabajos más precarizados, o bien, seremos, derechamente, despedidas. Más aun, desde nuestras filas sostenemos que debemos ser las mujeres las que tomemos en nuestras manos nuestras demandas, desde lo concerniente a la brecha salarial hasta la violencia en contra nuestra, no depositando ninguna confianza en las y los patrones: ni en los grandes, que nos despiden masivamente; ni en los pequeños, que no nos pagan imposiciones y nos tienen trabajando sin contrato, sin salud ni previsión, como la Conapyme que se reúne con la CUT para obtener los beneficios del gobierno y luego se reúne con los patrones agrupados en la CPC para precarizarnos aún más.
Ante este divisionismo y diálogo social con los políticos empresariales, las mujeres de “Pan y Rosas – Teresa Flores”, opinamos que las mujeres trabajadoras, junto a nuestros compañeros trabajadores, debemos marchar unitariamente el 8 de marzo, sin dividir fuerzas, lo que nos permite llegar en mejor terreno a las jornadas de movilizaciones y el paro de abril y comenzar a luchar por los derechos de nosotras como mujeres trabajadoras, con una política independiente de toda variante patronal.
¡Es urgente y necesario que no nos desentendamos de la CUT, que reúne a cientos de trabajadoras, y que, por el contrario, demos cuenta del actuar de sus direcciones! ¡Es urgente y necesario que hoy llamemos a una marcha unitaria por nuestros derechos, desenmascarando el rostro machista del capitalismo! ¡Es urgente que nos planteemos una política para defender los derechos de las trabajadoras y trabajadores sin depositar nuestra confianza en los políticos de la Concertación y menos la derecha, que sólo representan los intereses de los empresarios!
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Desde Pan y Rosas Teresa Flores, hacemos el llamado a una marcha unitaria con independencia de la patronal y hacemos un llamado a las mujeres que alcen sus voces junto a nosotras, tomando en nuestras manos nuestras demandas, tal como lo hicieron las obreras de 1912, que exigieron su derecho al pan, pero no se olvidaron de su derecho a las rosas.
Llamamos a todas las trabajadoras y las mujeres que acuerden con nuestro programa a luchar en común por esta política.
¡Únete a Pan y Rosas, Teresa Flores!
¡El género nos une, la clase nos divide!
Porque nuestros problemas son específicos, pero se enmarcan en el capitalismo
¡QUÉ LA CRISIS LA PAGUEN LOS PATRONES!¡POR IGUAL TRABAJO IGUAL SALARIO, ENFRENTEMOS LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL!¡NO MÁS DESPIDOS! ¡POR COMITÉS DE MUJERES EN SINDICATOS, LUGARES DE TRABAJO Y ESTUDIOS!¡A LEVENTAR COMITÉS PARA ORGANIZAR A LAS TRABAJADORAS Y POBRES!
ADEMÁS LUCHAMOS POR:
¡POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES TRAJADORAS, TRABAJO ESTABLE NO MÁS SUBCONTRATACIÓN!
¡NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, ENFRENTEMOS EL ABUSO LA DISCRIMINACIÓN Y EL MAL TRATO!
¡POR ANTICONCEPTIVOS LIBRES, GRATUITOS Y DE CALIDAD! ¡DERECHO AL ABORTO LEGAL, LIBRE Y GRATUITO!
¡POR LAS LIBERACIÓN DE LAS MUJERES DEL TRABAJO DOMÉSTICO Y LAS TAREAS RELEGADAS POR GÉNERO!
¡POR LOS DERECHOS LAS MINORÍAS SEXUALES (LESBIANAS Y BISEXUALES)!
¡SEPARACIÓN DE LA IGLESIA Y ESTADO. POR EDUCACIÓN SEXUAL SIN LA MORAL DE LA IGLESIA!
¡LUCHEMOS POR NUESTRA LIBERACIÓN, LUCHEMOS POR LA REVOLUCIÓN OBRERA Y SOCIALISTA, QUE PONDRÁ FIN A LOS GRILLETES DEL MACHISMO Y LA EXPLOTACIÓN!
Pongamos en pie una gran Agrupación de mujeres trabajadores, pobres y estudiantes para levantar estas banderas en todo lugar de trabajo, estudio y en todo el país.
Escríbenos a nuestro mail: panyrosastf@gmail.com
claseygenero.blogspot.com
PRONTO... WEB DE PAN Y ROSAS TERESA FLORES
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¿Por qué formamos
Pan y Rosas – Teresa Flores?
Las mujeres trabajadoras tenemos una larga tradición internacional de lucha. Desde las mujeres que lucharon en la huelga de “Pan y Rosas” en EEUU a principios del siglo XX por el aumento del salario y las mejoras en sus condiciones de vida, por el derecho al descanso dominical, lo que culminó con la reducción de la jornada de trabajo, el aumento de los salarios y reconocimientos de los sindicatos –sufriendo durante su lucha una fuerte represión policial y patronal- hasta las experiencias de las mujeres trabajadoras de la pampa salitrera en Chile, que comienzan a luchar a la par de sus compañeros, como parte de una clase obrera que emerge combativa ante los ataques de la patronal y comienza a luchar por sus derechos.
Destaca en esos años una importante dirigenta obrera, Teresa Flores, quien funda a inicios del siglo XX en el norte, centros de mujeres obreras llamados “frentes femeninos y anticlericales Belén de Sárraga”, organizaciones desde las que se cuestionan la situación de las mujeres trabajadoras y buscan luchar contra la explotación como trabajadoras cruzadas también con la situación de opresión que viven las mujeres, por el sólo hecho de serlo, que impulsa junto a Recabarren la sindicalización de las obreras y su incorporación a la FOCH.
¿Qué une a las obreras textiles de la huelga de “Pan y Rosas”, a las valientes mujeres del siglo XX que lucharon codo a codo con sus compañeros en la pampa con las mujeres trabajadoras del sector público que en la reciente huelga de este sector denunciaban en sus pancartas las “mujeres jefas de hogar no pueden esperar”? Nos une un cuestionamiento a nuestras condiciones de vida, al ataque patronal de precarización y el aprovechamiento que pesa sobre nuestra situación de tener que vender nuestra fuerza de trabajo y al mismo tiempo realizar las tareas domésticas naturalizadas porque somos mujeres y ese es nuestro “rol”. Nos une una lucha común contra este sistema capitalista patriarcal, luchando por nuestras demandas como clase trabajadora y como mujeres contra nuestra opresión.
Por eso desde “Pan y Rosas – Teresa Flores” recuperamos esta tradición y nos planteamos luchar por los derechos de las mujeres trabajadoras en unidad con las mujeres pobres y las oprimidas, para enfrentar los problemas que día a día nos aquejan, luchando al mismo tiempo contra las bases de este sistema capitalista que explota a miles de trabajadoras y trabajadores en el mundo y que mantiene opresiones como la patriarcal que pesa sobre nosotras para beneficio de los empresarios y capitalistas. Por eso nos planteamos una lucha anticapitalista, clasista y revolucionaria, independiente del Estado patronal, sus instituciones como la Iglesia y los partidos patronales, para luchar hasta el final por la revolución socialista encabezada por las trabajadoras y trabajadores en alianza con los oprimidos y sentar las bases de nuestra liberación.
Es necesario que comencemos a luchar para enfrentar la descarga que pesa sobre nosotras como mujeres trabajadoras, de trabajo precario y flexibilización, la doble jornada laboral y todos nuestros derechos laborales que no son respetados, donde los patrones empiezan a descargar además las consecuencias de la crisis económica sobre nuestros hombros. Enfrentamos también la violencia ejercida sobre nosotras, las agresiones sólo por ser mujeres y denunciamos el femicidio, para lo cual decimos que es necesario luchar por las más altas penas a estos agresores y la tipificación del femicidio, sin confiar en la justicia patronal ni en la policía de esta democracia para ricos, exigiendo estas penas y demandas bajo nuestra propia organización y lucha. También decimos que es necesario que luchemos contra la discriminación que vivimos a diario en nuestros lugares de trabajo y estudio, el acoso sexual y la específica discriminación que vivimos las lesbianas y bisexuales de parte de la Iglesia y el capitalismo, por no corresponder a las normas sexuales establecidas por este sistema, por eso luchamos por una educación sexual sin la moral de la Iglesia y por la separación efectiva de la Iglesia y el Estado. Además decimos que frente a la realidad mundial de abortos clandestinos que dejan a miles de mujeres heridas, presas y hasta muertas no podemos quedarnos pasivos, es necesario luchar por la educación sexual en los colegios y establecimientos de salud, por anticonceptivos libres, gratuitos y de calidad para no abortar, como el derecho al aborto legal, libre y gratuito ante la necesidad de responder a esta realidad de miserias de no poder decidir por nuestros cuerpos y vidas.
Para llevar hasta el final todas estas demandas y la lucha por nuestra liberación como mujeres, luchamos además con una perspectiva anticapitalista, clasista y revolucionaria.
Si tienes acuerdo con esta política, te invitamos a formar “Pan y Rosas – Teresa Flores”, en tu lugar de trabajo y estudio.
Agrupación de Mujeres, “Pan y Rosas – Teresa Flores”, integrada por mujeres militantes trotskistas de Clase contra Clase y mujeres independientes.
8 de Marzo
Únete a Pan y Rosas - Teresa Flores!

Ante los despidos y el ataque patronal...
Las víctimas de la arremetida de Israel en Gaza son las mujeres, niñas y niños asesinados del pueblo trabajador y pobre pelestino

Al cumplirse casi un mes de la ocupación del Estado sionista sobre la Franja de Gaza, Pan y Rosas se movilizó, junto a otras organizaciones, a la Embajada de Israel, para denunciar la más perversa masacre que el Estado racista y colonialista israelí está descargando sobre el pueblo palestino.
Decenas de compañeras de Capital Federal y Gran Buenos Aires marcharon junto a Pan y Rosas encabezadas por una gran bandera que decía "Más de 6.000 víctimas civiles. 522 mujeres y niños/as asesinados/as. Estos son los "daños colaterales" del ataque de Israel contra Gaza. Por el triunfo de la resistencia palestina"
Desde Pan y Rosas reiteramos nuestro más enérgico repudio al ataque sionista al pueblo palestino y nos ubicamos en su misma trinchera de resistencia. Llamamos nuevamente a todas las mujeres a redoblar el apoyo a las y los habitantes de la Franja de Gaza, a exigir al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la ruptura de las relaciones diplomáticas con el Estado asesino de Israel y a manifestarse en todo el planeta contra este brutal ataque.
Por el triunfo de la resistencia palestina!
Abajo la masacre sionista contra Gaza!
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María Rojas
Para hablar de la sexualidad hoy, tenemos en mente rápidamente algunas cuestiones: cuerpos, riesgos, placer, etc. Ya no va más el sexo exclusivo al interior del matrimonio, el sexo como algo intocable y la virginidad odiosa antes de casarse. Hoy las relaciones sexuales son mucho más libres, improvisadas, efímeras. Y aunque cualquier especialista en sexualidad hoy podría decir que las mujeres jóvenes y adolescentes tenemos derecho a decidir, hacernos cargo, experimentar, lo cierto es que aún hay situaciones en que seguimos sometidas a decisiones de otros. Basta hablar del embarazo adolescente, de la "primera vez" forzada y del pololeo violento. Basta hablar de la discriminación a las niñas y mujeres lesbianas y de la dificultad para poder asumirse homosexual en una sociedad que te trata de enferma o animal. Y aunque las mujeres jóvenes podemos hoy tener mayor libertad para tener situaciones que den espacio a relaciones sexuales y poder relacionarnos de más igual a igual, eso no excluye que muchas sigan teniendo que quedar embarazadas para saber que podía suceder de esa forma, tengan que infectarse de algo, para entender que no hay medios anticonceptivos y de protección a disposición y tengan que abortar con algún método desagradable para desviar un camino que se convierte en inevitable para las mujeres en ese momento. El sexo se vuelve algo a que nos siguen privando.




PAN Y ROSAS - TERESA FLORES

ANTE EL ATAQUE DEL ESTADO DE ISRAEL AL PUEBLO PALESTINO
El Estado sionista, racista y colonialista israelí ha lanzado sobre Gaza, a partir del 27 de diciembre último, la masacre más sangrienta de las últimas décadas, contando con la complicidad de los estados imperialistas y de la ONU, que ponen al mismo nivel a opresores y oprimidos. El ataque sionista que ya ha provocado más de setecientos muertos y tres mil heridos, casi la mitad de los cuales son mujeres, niñas y niños, es dirigido -entre otros- por Tzipi Livni, ministra de Exteriores del Estado de Israel -donde hay menos mujeres parlamentarias que en Afganistán- la que disputa de este modo su próxima candidatura a primera ministra con otros líderes derechistas.
Las mujeres palestinas, mientras tanto, sufren la peor parte de estos brutales ataques, reducidas por los cínicos informes del ejército israelí a "daños colaterales": debido a los controles del ejército israelí que separan las ciudades, cientos de mujeres se ven obligadas a dar a luz en los puestos de control, sin contar con una mínima atención médica y soportando los abusos y malos tratos de los soldados israelíes, que las someten a humillaciones sólo por ser palestinas. De los diez mil palestinos y libaneses que el Estado de Israel mantiene prisioneros bajo la acusación de “terrorismo”, hay mil mujeres y trescientos niños y niñas. Las mujeres son arrestadas, habitualmente, para obligar a sus esposos a entregarse o a firmar una supuesta confesión. Las mujeres prisioneras son aisladas y sometidas a cacheos, insultos, vejaciones, maltrato físico y psicológico, acoso sexual; las mantienen hacinadas en celdas, sin comida suficiente, ni condiciones para el aseo personal. Sólo les permiten ver a sus familias cada tres meses a través de un cristal. La posibilidad de ser liberadas es siempre una incertidumbre ya que depende de la arbitraria decisión de la “justicia” israelí.
Pan y Rosas repudia fervientemente el ataque sionista al pueblo palestino y se ubica en su misma trinchera de resistencia.
Llamamos a todas las mujeres a solidarizarse con las y los habitantes de Gaza, pronunciándonos y manifestándonos en todo el mundo contra el brutal ataque israelí. Exigimos, asimismo, al gobierno de Cristina Kirchner que rompa relaciones diplomáticas con el Estado asesino de Israel.
HOY, TODAS SOMOS MUJERES PALESTINAS
Comencemos a agruparnos trabajadoras, pobres y estudiantes
Frente a la situación actual: Agrupémonos trabajadoras, pobres y estudiantes para defender nuestros derechos e intereses
Clase y Género
Con cifras clarificadoras una encuesta de Humanas demuestra en que piensan las mujeres cuando se les pregunta sobre su situación de vida respecto al trabajo, al trabajo doméstico, los derechos reproductivos y la violencia en las parejas. Las mujeres encuestadas si bien dan cuenta del avance de las mujeres para ocupar lugares antes exclusivos de hombres, un 92% se siente discriminada en el ámbito del trabajo, un tema de alto interés para las mujeres, puesto que el 66% consideró la independencia económica y el trabajo como lo más importante en sus vidas. La principal discriminación parece notarse en la brecha salarial que alcanza entre un 30 y 40% frente al salario de los hombres por el mismo trabajo, y el 83% plantea en la encuesta la urgencia de que se igualen los sueldos.
Esta encuesta parece dar cuenta del interés de las mujeres trabajadoras de terminar con las desigualdades en el trabajo, que continúa en un gobierno liderado por una mujer como Bachelet. Pero no todo se ha quedado en encuestas, y aunque parece más pasivo el ánimo de terminar con estos problemas, las mujeres empiezan a plantearlos activamente. Basta con leer las demandas de la mesa de negociación de las mujeres trabajadoras del sector público, para dar cuenta del interés por no esperar, sino luchar contra la brecha salarial, por acceso a salas cuna y jardines infantiles gratuitos en sus lugares de trabajo, en definitiva, por exigir con movilización, como lo hicieron, tanto el reajuste del 14,5% como sus propios derechos de mujeres. Precisamente son estos derechos los que las mujeres esperaron del Sernam, que era el plan estrella de Bachelet y que no se ha concretado, hablamos de las "Buenas Prácticas laborales", que después de ya tres años de gobierno de Bachelet no se han concretado y la intransigencia del gobierno de la Concertación para ceder ante la movilización de los trabajadores y trabajadoras del sector público ante la demanda del 14,5% lo demostró. El triunfo del reajuste del 10%, tras días de movilización masiva, demostró en las calles que los trabajadores y trabajadoras, tiene fuerza para luchar por sus derechos e intereses.
Las mujeres trabajadoras y pobres estamos cuestionando nuestra situación
El ánimo de las mujeres trabajadoras por cuestionar su situación, aunque pasivamente quede demostrado en encuestas, está más latente que antes, y esta movilización lo demostró. Las mujeres trabajadoras que votaron el 2005 por Bachelet tiene más motivos para exigir y luchar por sus derechos, la realidad lo ha demostrado. Basta enumerar las problemáticas que las mujeres trabajadoras viven y que no han mejorado como prometió este gobierno de la concertación y la derecha. Hablamos de la violencia contra las mujeres que llega a un extremo de 55 asesinatos de femicidio este año después de campañas de denuncia; de la discriminación en todo ámbito que un 86% denuncia; de la brecha salarial que se mantiene y acentúa con trabajos precarios y sueldos de hambre; de falta de anticonceptivos gratuitos para protegerse de embarazos, como que la píldora del día después dejara de estar a disposición en la salud pública por mandato de la derecha y aceptación de la concertación. Estos problemas bastan para dejar claro que la situación de las mujeres sigue igual e incluso peor con el gobierno de una mujer, como Bachelet, que demostró que no por ser mujer dejaría de aplicar y llevar adelante la política de los partidos de la Concertación, de gobernar junto a la derecha para los intereses de los empresarios. Y ahora que la crisis capitalista mundial comienza a notarse en Chile, de seguro querrán descargarnos la crisis como ya lo vienen haciendo, como con los fondos de las AFP y los mensajes de "apretarse el cinturón", mientras ya planean para nosotras las mujeres, trabajos flexibles, es decir que estemos disponibles a cualquier sueldo y en cualquier momento para ser despedidas. Así lo confirmó Alfredo Ovalle, presidente de la CPC, el organismo de los empresarios que tan bien califican la política económica del gobierno: "Necesitamos, con mayor fuerza, más flexibilidad y adaptabilidad en el mercado laboral, para responder a las actuales circunstancias y disponer alternativas laborales para miles de jóvenes, mujeres y trabajadores". Para esta situación tenemos que prepararnos las mujeres trabajadoras. Bachelet notando esta situación, y teniendo un ultimo año de gobierno para seguir posando de izquierda y defensora de las mujeres, ha llevado al Parlamento el proyecto "Chile crece contigo" que vendría a solucionar, según dicen, las condiciones de las mujeres madres trabajadoras y pobres, pero es difícil creerlo cuando el sistema público de salud hoy se encuentra en una crisis crónica. Y por más atención que se quiera poner en las mujeres madres, que son mujeres muchas veces jóvenes que han quedado embarazadas sin quererlo, un 25% de las jóvenes latinas son madre antes de los 20 años (CEPAL), o mujeres que están casi obligadas a ser madres, son muchas otras como ellas que han decidido desesperadamente no tener más hijos ante un embarazo que no han elegido, como tampoco han elegido las condiciones en que sus hijos nacerán. Creemos que con un plan así, no se resuelve el problema real de las mujeres trabajadoras y pobres, porque al mismo tiempo de tener un hijo en precarias condiciones no pueden tener la posibilidad de protegerse de un embarazo no deseado, de acceder a anticonceptivos como la píldora del día después, a la que sólo acceden las que tienen dinero. Y si hablamos de las cifras alarmantes de mujeres que abortan que son 160 mil a 200 mil, lo que claramente es una realidad escondida y que se mantiene bajo una política tan restrictiva de nula posibilidad de derecho a aborto, en que mujeres se enferman y son denunciadas, ahora estas cifras seguro aumentarán sin una píldora del día después disponible. La vida de las mujeres se ha empobrecido, y con trabajos precarios y bajos sueldos, en medio de una realidad que deja a las mujeres sometidas a estas situaciones, poco y nada puede mejorar un plan de maternidad como éste. Por más que Bachelet diga defendernos, ha demostrado que no puede darnos ninguna solución.
Y frente a la violencia contra las mujeres, ¿qué paso?
Uno de los problemas que el Sernam ha denunciado, después de callar muchos otros, es el de la violencia contra las mujeres, frente a la cual levantó una campaña de denuncia y llevó adelante ciertas leyes para tipificar el femicidio, aumentar las penas, un número de denuncia y casas de acogida. Pero muchas de estas iniciativas son parciales y no se han concretado hasta el final, lo único efectivo ha sido la denuncia que ha contabilizado los casos de femicidio y el gran interés que ha suscitado esta problemática, sin embargo no ha sido efectivo en lo concreto. La encuesta de Humanas frente a este punto revela que un 56% considera que la situación ha empeorado o se ha mantenido igual en el último tiempo, mientras que un 81% dice que la violencia en el pololeo debe ser sancionada. Las mujeres trabajadoras del sector público también plantearon la necesidad de hacer efectivas las denuncias de acoso sexual laboral que hoy se realiza sólo como sumario interno lo que es manejado privadamente sin ninguna efectividad. Con estos datos de la realidad y con la masiva marcha realizada el año pasado a nivel nacional por el 25 de Noviembre, a la que sólo en Santiago llegaron unas 5.000 personas, entre mujeres, juventud y organizaciones de mujeres, queda demostrado el interés en solucionar estos problemas. Aun más masiva fue la marcha este primer semestre contra el fallo del Tribunal Constitucional, liderado por la derecha, el Opus Dei y la Iglesia, que sancionó prohibir la disposición gratuita y libre de la píldora del día después, que el 22 de Abril tuvo marchando en las calles a nivel nacional a más de 35.000 personas, mujeres, jóvenes de capas medias, a trabajadores y trabajadoras en paro ese día, rechazo a esta medida que se mantiene y que encuentra un 80% de repudio al fallo como similar cifra a favor del aborto terapéutico. Las organizaciones que convocaron a estas marchas, la Red chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual y el Movimiento por la Defensa de la Anticoncepción, que agrupa a varias ONG`s y grupos feministas, de derechos humanos y de salud, pasaron de llevar adelante grandes campañas y marchas, a culminar en cierres de campaña como "El Machismo Mata" y una pasividad desconcertante, que el pasado 25 de noviembre, día contra la violencia a las mujeres, se pudo ver una marcha de 250 personas en Santiago y otros números similares o más bajos en regiones, una bajísima campaña de la convocatoria en el marco de un cierre de campaña, de la que nadie se enteró más que los grupos feministas. A esta pasividad, si le sumamos el foro realizado por Humanas y la Red chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual, al que invitaron a Felipe Harboe, subsecretario del Ministerio del Interior de gobierno, a hablar de violencia contra las mujeres, cuando es el mismo que impulsa la represión a los mapuche, sólo puede revelar confianza no sólo de la Corporación Humanas que expuso en el foro, sino de las organizaciones que en esta red se agrupan. Frente a esto, de pasar de un semestre con masivas marchas, a un semestre con pasividad, la Corporación Humanas si bien da cuenta en sus encuestas de la realidad, junto a estas dos grandes agrupaciones, dejan su confianza depositada en que Bachelet y el Parlamento, en que sólo hay políticos de la Concertación y la derecha (más ex concertacionistas de grupos igualmente patronales), den solución a estos problemas que encuentran un interés activo de mujeres y jóvenes en marchas, de trabajadoras y trabajadores en paros y demandas, y de una gran cantidad de la población.
Para comenzar a enfrentar esta situación y defender nuestros derechos e intereses, siendo las principales afectadas, las mujeres trabajadoras, pobres y estudiantes tenemos que organizarnos.
1) Es necesario luchar por terminar con la brecha salarial, por tener acceso a salas cuna y jardines infantiles pues con bajos sueldos no podemos pagar ningún servicio de este tipo. Las mujeres trabajadoras vivimos entre el trabajo doméstico del hogar y el trabajo remunerado y sin un lugar gratuito donde dejar los hijos para ser cuidados y educados, se hace casi imposible realizar esta doble jornada. Asimismo el posnatal debe ser un derecho, el derecho al trabajo seguro y estable, tenemos que enfrentar la subcontratación que nos tiene sobretodo a mujeres en puestos de trabajo precario. Para ellos hay que comenzar a luchar en nuestros lugares de trabajo junto a nuestros compañeros, sindicalizándonos.
2) Frente a la violencia y el femicidio, tenemos que exigir que los femicidas paguen las más altas culpas, pero el machismo y la violencia contra las mujeres no se puede controlar sino nos organizamos para disminuirla nosotras mismas y hacer efectivas las penas, sin ninguna confianza en la justicia patronal. Porque en los lugares de trabajo el acoso es pan de cada día, moneda de cambio de amenazas de despido y promesas de mejoras, para lo cual es necesario agruparnos en comisiones de mujeres independiente de la patronal junto a los sindicatos, para notificar los casos de acoso sexual. Las mujeres víctimas junto a las organizaciones de mujeres, sindicales, de la izquierda y minorías sexuales, deben hacer efectivas las penas.
3) El problema del aborto y los derechos reproductivos de las mujeres, debe ser enfrentado, debemos exigir anticonceptivos gratuitos libres y seguros y derecho al aborto legal, gratuito y seguro para toda mujer que lo requiera, porque la realidad obliga a 200.000 mujeres a abortar al año, sobretodo mujeres trabajadoras, pobladoras y jóvenes pobres, quedando con secuelas en el cuerpo, en la cárcel y algunas muertas, cifras que por la ilegalidad del aborto son desconocidas pero una realidad latente que todos sabemos que existe.
4) Tenemos que enfrentar estos problemas y todo tipo de discriminación por ser mujeres, las lesbianas somos discriminadas en los colegios y el trabajo, tratadas como enfermas por la sociedad y la misma familia, no hay derecho a concebirse como parejas y asumir la sexualidad libremente.
Para esto es necesario empezar a organizarnos, creemos que un feminismo anticapitalista sólo puede dar solución hasta el final, luchando hoy por los derechos e intereses de las mujeres que más sufrimos la opresión, como somos las trabajadoras junto a las pobres y jóvenes. Una agrupación así tenemos que levantarla para luchar independientemente de los partidos patronales, de la iglesia, del Estado de los empresarios y sus instituciones que en esta democracia para ricos, incluso con una mujer en el gobierno, nos somete a situaciones vida aberrantes. Tenemos que levantar un movimiento feminista anticapitalista, que hoy más que nunca se hace necesario para defender nuestros derechos e intereses, de la mano de nuestros aliados de la clase trabajadora, para enfrentar a nuestros opresores, explotadores y este sistema de dominación capitalista que sustenta en sus raíces nuestra situación. Hacemos un llamado a las mujeres trabajadoras, pobres y estudiantes a discutir levantar estos puntos y formar esta agrupación "Pan y Rosas. Teresa Flores".*
Claseygenero.blogspot.com
Genero.clase@gmail.com
Clase contra clase
*Pan y Rosas nace en Argentina en 2003, es nuestra agrupación hermana conformada por el PTS e independientes que agrupa hoy a cientos de trabajadoras, pobladoras y estudiantes.Teresa Flores fue la compañera de Recabarren, que dirigió los Centros Femeninos "Belén de Sárraga" que agrupaba a mujeres trabajadores del norte a principios del siglo XX, para dar cuenta y enfrentar su situación de trabajadoras y mujeres.
Crónica de la marcha del pasado 25 de Noviembre de 2008
¿hacia una pasividad y continuación de confianza en Bachelet?
Por María Rojas
Clase y Género (clase contra clase)
Tenemos que exigir y poner en marcha:
1)Refugios u hogares transitorios para las mujeres víctimas de violencia y sus hijos e hijas, garantizados económicamente por el Estado y bajo control de las propias víctimas de violencia, organizaciones de mujeres y trabajadoras, con gabinetes de profesionales y especialistas, sin presencia policial ni judicial. Jardines infantiles en los lugares de trabajo y estudio gratuitos.
2) En nuestros lugares de trabajo y en los sindicatos, creación de comisiones de mujeres, independientes de las patronales, que se ocupen de los casos de acoso sexual o laboral y discriminación hacia las trabajadoras. Coordinado con la CUT a nivel nacional.
3) Subsidios transitorios acordes a la canasta familiar para las víctimas de violencia extrema, que estén desocupadas. Acceso a la vivienda, trabajo estable y un salario acorde a la canasta familiar de 360.000. Basta de brecha salarial y subcontratación. Licencias pagas para las trabajadoras que atraviesan una situación de violencia, con atención en salud cubierta íntegramente por la patronal y las obras sociales.
4) Tipificación del asesinato de mujeres como Femicidio y las más altas penas para los femicidas, abusadores, violadores y golpeadores, todos potenciales femicidas también. Ninguna confianza en la justicia patronal, que las víctimas de maltrato junto a las organizaciones sindicales, feministas, de izquierda y minorías sexuales, determinen y hagan cumplir las penas.

